El método MET en la práctica
MET son las siglas de equivalente metabólico de la tarea, y expresa la intensidad de una actividad en relación con el reposo. Un MET es tu gasto en reposo, alrededor de 1 kcal por kilogramo de peso corporal y hora. Correr a 6 mph (10 km/h) equivale a unos 10 MET, es decir, diez veces lo que quemas sentado sin moverte.
Eso da una ecuación sencilla: calorías = MET × peso corporal en kilogramos × duración en horas. Un corredor de 70 kg que corre una hora a 10 km/h quema unas 700 kilocalorías. El peso corporal escala el resultado directamente, por eso dos corredores lado a lado nunca queman lo mismo.
Qué cambia la cifra
Varios factores mueven el resultado de forma significativa y explican por qué distintas apps no coinciden sobre la misma carrera:
- Peso corporal: el factor dominante, porque el gasto es aproximadamente proporcional a él.
- Ritmo: correr más rápido eleva el valor MET, aunque puedes mantenerlo menos tiempo.
- Desnivel: subir cuesta mucha más energía. Una pendiente del 5 por ciento puede añadir del 30 al 50 por ciento al coste energético al mismo ritmo.
- Terreno: la arena, la nieve o un sendero técnico cuestan más que el asfalto liso.
- Economía de carrera: con la misma forma física, un corredor técnicamente eficiente gasta menos a la misma velocidad.
Correr frente a caminar: la proporción real
En la misma distancia, correr quema más que caminar, pero la diferencia es menor de lo que la mayoría supone, del orden del 25 al 30 por ciento. Correr un kilómetro cuesta aproximadamente 1 kcal por kilogramo de peso corporal; caminar el mismo kilómetro cuesta unas 0,75.
La diferencia real es el tiempo: en una hora un corredor recorre mucho más terreno que un caminante, así que el gasto total acaba siendo mucho mayor.